29 dic. 2008

Volveré

Hace bastante que no escribo nada en el blog y desde luego no es por falta de ideas, de esas me sobran, sino mas bien por falta de tiempo. Debido a las fechas que son me la paso de un sitio a otro, soy algo así como una mala imitación de un Labordeta en su "Un país en la mochila", es lo que conlleva vivir en otro punto geográfico distinto al de la familia. Por otra parte, se aproximan mis temidos exámenes, ¡Horrorrrrrrrrr!, esos folios inquisidores que exprimen al máximo hasta la última gota de memoria almacenada en las pocas neuronas que van quedando. He llegado a un punto en que memorizar una frase de dos palabras se ha convertido en algo para superdotados, o esque mis depósitos de memoria están tan rebosantes que vomitan lo que les quiera meter. Y yo sigo preguntándome "ande" andará toda la información que he engullido durante estos siete años. En fin, sólo deciros a las pocas pero imprescindibles personas que de vez en cuando os dejais caer por estos mis óceanos mentales que volveré, renaceré de mis cenizas neuronales (que en eso van a quedar mis neuronas tras los exámenes) a alimentar vuestro escepticismo, vuestra indignación ante las cuestiones sociales y a intentar entreteneros con mis divagaciones.

Feliz año 2009, y que las personas esas que dicen ser de oriente os traigan sacos repletos de curiosidad.

20 dic. 2008

Dios, ese gran desconocido

El P. Jorge Loring, es un jesuita afincado en Cádiz. Es autor del libro “Para Salvarte”, que por increíble que parezca, ha vendido 1.280.000 ejemplares sólo en España, otros tantos en Méjico, Ecuador, Perú y Chile, y se está traduciendo al ruso, japonés, chino y portugués. Este señor predica con gran vehemencia la obra, vida y milagros de su dios a la par que tacha de necios a los ateos, entre los que me incluyo. Por esas alusiones directas, he querido otorgarle un momento más de gloria en este blog, por eso y porque no tiene desperdicio verle en acción, es un prototipo de demagogia. Una cuestión que me despierta gran interés es la duda entre si toma algún tipo de sustancia antes de semejantes monólogos o si es por inspiración e iluminación divina el que se muestre tan exaltado. Juzgad vosotros mismos el siguiente documento gráfico que no tiene precio.



¿Cómo se os ha quedado el cuerpo tras ver al fan número uno de dios?, este señor seguramente tenga que ser atendido por alguna UVI móvil tras cada uno de estos espectáculos, o ser atendido por algún colega para exorcizarle.

Me gustaría ahora comentar algunas de las perlas propagandísticas que nos regala este ferviente devoto. El comienzo de su discurso es verdaderamente atrayente, va a utilizar la razón para conocer a dios. Supongo que ha quedado con una tal “razón” a tomar un café y ésta le va a presentar a dios, o bien está utilizando un juego de palabras. Voy a detenerme en este punto porque considero que es necesario concretar qué significa el término “razón”. Razón es una voz patrimonial del latín ratio, rationis, ‘cálculo, cuenta’, ‘racionamiento’. Capacidad de la mente humana para establecer relaciones entre ideas o conceptos y obtener conclusiones o formar juicios. Por otra parte “conocer” implica tener idea o captar por medio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y circunstancias de las personas o las cosas. Por lo tanto, conocer a dios a través de la razón es un poco complicado, necesitas de una materia prima que a través de la razón te lleve al conocimiento de algo. Conforme avanza el vídeo este señor nos deja claro cuál es esa materia prima de la que parte para conocer a dios, la observación de la naturaleza, por ejemplo. Vamos, que él observa el producto y directamente lo atribuye a través del razonamiento, o mejor dicho, de su razonamiento, al trabajo de dios, claro que también podríamos atribuirlo a Mickey Mouse, a un unicornio, un hada del bosque, etc., porque la evidencia de la existencia de tales personajes se fundamenta en lo mismo que la existencia de dios, en la imaginación de seres humanos. De hecho, nadie le puede contradecir, no se pueden aportar pruebas de que no sea dios el creador de todo lo creado porque cualquier ley física que queramos aportar para explicar un fenómeno este señor nos dice que esa ley está ahí, esperando ser descubierta, porque dios la ha creado…¿mande?. Pero entonces yo me pregunto, ¿quién ha creado a dios?, porque si lo que existe necesita para ser de un creador, ¿de dónde ha salido dios?

Continuando con el sermón nos dice: “Afirmar que los creyentes son imbéciles, ¿quién puede decir semejante disparate?”, pero entonces decir que “los ateos son unos necios” ¿qué es? Entre los creyentes hay “lumbreras de la humanidad”, pero entre los ateos sólo hay necios, Nietszche, Freud, Marx, entre otros, según este hombre eran necios.
También dice que “no te puede convencer lo que ignoras”, habrá sudado para decirlo. Menos mal que él suple esas carencias de la ignorancia con motivos y razón.

Podría añadir varios comentarios más sobre lo visto, pero no quiero perder más tiempo rebatiendo algo fundamentado en la retórica. El resto del partido que se le puede sacar prefiero dejárselo a los lectores.

16 dic. 2008

Palabra de Dios


La Biblia es el libro de cabecera de los creyentes. Constituye para ellos un compendio de normas, leyes y enseñanzas de vida dictadas directamente por su Dios. Teniendo en cuenta que ese Dios es considerado como una entidad suprema, justa y bondadosa, su palabra debe ser igual de justa y bondadosa, lo contrario resultaría paradójico. Pero resulta que esas enseñanzas no son tan justas como dicen ser, al menos para con las mujeres. Si nos detenemos a leer algunos de los libros que conforman las Sagradas Escrituras, encontraremos muchos textos machistas y discriminatorios. Antes de citar algunos de ellos, veamos de dónde viene la Biblia.

Biblia: préstamo del griego que significa “libros”. Conjunto de los libros sagrados para el judaísmo y el cristianismo. Llamado también “Sagradas Escrituras” (Mateo 21:42; Hechos 8:32) que contienen la Palabra Viva de Dios y narran la “Historia de la Salvación”. Nos revela las verdades necesarias para conocerle, amarle y servirle.

El autor de la Biblia es Dios, quien revela sus verdades a los hombres por medio de autores humanos inspirados por el Espíritu Santo. La Biblia se divide en dos partes: Antiguo Testamento (antes de Cristo) y Nuevo Testamento (plenitud de la promesa en Cristo).

La historia sobre quiénes decidieron qué libros formarían parte de la Biblia comienza con Demetrio de Faleron. Este señor era el bibliotecario de Ptolomeo II (285-246 a.C.) y quería unas copias de la Ley Judía para la biblioteca de Alejandría. La traducción se llamó la Traducción de los Setenta (por el número de autores que trabajaron en la obra). Tradujeron todas las Sagradas Escrituras, actualmente conocidas como Antiguo Testamento. Introdujeron también Libros Sagrados que no estaban en los antiguos cánones pero que eran reconocidos como sagrados por los judíos. Se trata de siete libros llamados deuterocanónicos.

El canon de Alejandrino (Los Setenta o Septuagésima) incluidos los deuterocanónicos, es el utilizado por Cristo y los escritores del Nuevo Testamento. 300 de las 350 referencias al Antiguo Testamento que se hacen en el Nuevo Testamento son tomadas de la versión alejandrina. Es el canon reconocido por la Iglesia Católica.

La Iglesia fundada por Cristo precede al Nuevo Testamento. Es la Iglesia la autoridad que establece el canon de la Biblia y su correcta interpretación. Cuando en el N.T. habla de las “Escrituras” se refiere al A.T.

Los Concilios de la Iglesia Católica – el Concilio de Hipo (393 A.D.) y el Concilio de Cartago (397 y 419 A.D.) – confirmaron el Canon Alejandrino (con 46 libros para el A.T.) y fijaron el canon del Nuevo Testamento con 27 libros.

Para reconocer los libros del Nuevo Testamento los Padres utilizaron tres criterios:

1. que fuesen escritos por un Apóstol o su discípulo.
2. que se utilizaran en la liturgia de las iglesias Apostólicas.
3. que estuvieran en conformidad con la fe Católica recibida de los Apóstoles.

La Iglesia Católica definió en el Concilio de Trento (1563) el canon del Antiguo Testamento, con sus 46 libros y enseñó que los libros deuterocanónicos deben ser tratados “con igual devoción y reverencia”.
Esta enseñanza fue confirmada por el Concilio Vaticano I y por el Concilio Vaticano II. El Catecismo de la Iglesia Católica reafirma la lista completa de los Libros Sagrados, incluyendo los deuterocanónicos.

Una vez aclarado el origen de la Biblia, paso a citar algunos de esos textos marcadamente machistas.

"¿Qué haremos en cuanto a las mujeres para los que han quedado? Nosotros hemos jurado por Jehová que no les daremos nuestras hijas por mujeres.

Entonces la congregación envió allá a doce mil hombres de los más valientes, y les mandaron, diciendo: Id y herid a filo de espada a los moradores de Jabes-Galaad, con las mujeres y niños. Pero haréis de esta manera: mataréis a todo varón, y a toda mujer que haya conocido ayuntamiento de varón.

Y hallaron de los moradores de Jabes-Galaad cuatrocientas doncellas que no habían conocido ayuntamiento de varón, y las trajeron al campamento en Silo, que está en la tierra de Canaán
. (Jueces 21: 7, 10-12)

"Y si vieres entre los cautivos a alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por mujer, la meterás en tu casa; y ella rapará su cabeza, y cortará sus uñas, y se quitará el vestido de su cautiverio, y se quedará en tu casa; y llorará a su padre y a su madre un mes entero; y después podrás llegarte a ella, y tú serás su marido, y ella será tu mujer."

"Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste."
(Deuteronomio 21: 11-14)

"Por tanto, daré a otros sus mujeres, y sus campos a quienes los conquisten; porque desde el más pequeño hasta el más grande cada uno sigue la avaricia; desde el profeta hasta el sacerdote todos hacen engaño." (Jeremías 8:10)

"Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del Sol." (2 Samuel 12:11)

"Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su cuerpo, siete días estará apartada; y cualquiera que la tocaré será inmundo hasta la noche. Todo aquello sobre que ella se acostaré mientras estuviere separada será inmundo…" (Levítico 15:19 y 20)

"Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive: pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido." (Romanos 7:2)

"Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas..." (1 Pedro 3:1)

"Pero quiero que sepáis que Cristo es cabeza de todo varón, y el varón es cabeza de la mujer… Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, porque él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón." (1 Corintios 11: 3, 7, 8, & 9)

"La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.

Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en trasgresión.

Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia."
(1 Timoteo 2: 11-15)

"Cuando alguno tomare mujer, y después de haberse llegado a ella la aborreciere, (...) y dijese: A esta mujer tomé, y me llegue a ella, y no la halle virgen; entonces el padre de la joven y su madre tomaran y sacaran las señales de la virginidad de la doncella a los ancianos de la ciudad en la puerta; y dirá el padre de la joven a los ancianos: Yo di mi hija a este joven y él la aborrece; (...) pero ved aquí las señales de la virginidad de mi hija. Y extenderá las vestiduras delante de los ancianos de la ciudad. Entonces los ancianos tomaran al hombre y lo castigaran; y le multaran en 100 piezas de plata (...) Más si resultase verdad que no se halló virginidad en la joven, entonces la sacaran (...) y la apedrearan los hombres de la ciudad, y morirá..." (Deuteronomio 22: 13-21)

"A la mujer dijo (Dios): Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolores darás a luz a los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreorá de ti". (Génesis 3:17)

Para muestra un botón. Tras toda esta sarta de salvajadas me pregunto cómo hay mujeres que pueden sentirse católicas y amar a una institución cuyo manual de vida las trata peor que a los animales. Tampoco entiendo que adoren con rezos y plegarias a un dios que sólo las ha mentado para humillarlas, vejarlas y también incitar su asesinato. Si ese es el dios justo y benévolo cuya existencia se nos impone desde la cuna, como mujer y ser pensante prefiero negarle y dedicar mis plegarias a Darwin y Richard Dawkins.

14 dic. 2008

Maltratador

- Hay un pelo en la sopa.
Manuela le miró y de repente le entraron ganas de orinar.
- ¡Joder!, ¿estás sorda?, te he dicho que hay un pelo en la sopa.
Manuela sin saber cómo actuar, cogió su cuchara y se lanzó a la caza del dichoso pelo. Juan se limitaba a observarla. De repente, dio un manotazo haciendo saltar la cuchara por los aires, salpicando la cara de Manuela. Se levantó airado y abandonó el salón.

Inmóvil, intentando digerir lo ocurrido y extrañada porque las cosas no fueran a más, pensó en levantarse para ir al baño pero le daba miedo cruzarse con él. Mientras decidía qué hacer, absorta en sus pensamientos, no sintió la presencia de Juan a su espalda, sólo se percató de ella cuando vio caer pelo sobre sus piernas. Quiso levantarse y salir corriendo, pero sus pies eran bloques de cemento, imposible moverlos un centímetro. Quiso gritar a pleno pulmón pero para qué, nadie iba a acudir en su ayuda, así que siguió allí sentada soportando otra humillación más.
Cuando el improvisado peluquero cortó el último mechón, se agachó situando su boca a la altura de la oreja de su mujer, y le dijo:
- La próxima llevarás más cuidado para servir mi comida.
Las lágrimas le caían con cuentagotas, no podía reprimirlas en extremo.
- Encima ¿tengo que aguantar tus lloriqueos? Como si no fuera poco convivir con una inútil. Es que no aprendes Manuela, contigo no hay forma.
Juan recogió un puñado de pelos del suelo y dijo:
- Abre la boca y cómetelos, así sabrás que asqueroso es lo que me querías hacer tragar. Ábrela o te la abro yo.
Con un esfuerzo sobrehumano separó los labios unos milímetros, el resto de apertura necesaria ya se encargó Juan de hacérselo con el puñetazo que le propinó. Consiguió meterle aquello en la boca, vaya si lo logró, habiéndole antes partido el labio por un par de sitios y saltarle un diente.
El dolor y la bola que se le formó en la garganta le provocaron el vómito y le soltaron del todo la vejiga. Juan, dando por aprendida la lección, dijo:
- Me voy. Cuando vuelva espero ver todo esto limpio. Y tú tira y lávate que apestas.


Silencio. El asco hacia si misma. La camiseta llena de tropezones y los vaqueros calientes. Su mundo frenado en seco, el corazón a punto de estallar. En la boca el sabor a oxido domina sobre el resto, no para de sangrar, con la lengua descubre el hueco que le ha quedado sin el diente, entonces reacciona y se pone a buscarlo por la mesa, por el suelo, vuelve a mirar en la mesa, y al fin lo descubre en su plato de sopa. Se echa a reír pensando que ahora tendría que ser ella quien le hiciera tragar a ese animal todos los dientes por haberle metido uno en la sopa. Ríe y llora, como si quisiera demostrar que puede hacer ambas cosas a la vez. Sabe que no está loca, le duele mucho su realidad como para estarlo, aunque teme acabar perdiendo también la cordura, que él se la arrebate como hace con todo lo que forma parte de ella.


La situación descrita es ficción, fruto de la imaginación de esta que escribe. Es desagradable, repugnante, humillante y se podrían utilizar otros muchos adjetivos para definirla. Si simplemente fuera, como ya he dicho, ficción, seguramente no se me hubiese ocurrido, ya que puestos a escribir algo terrorífico, que acojone, siempre es más fácil recurrir a los fantasmas de la niñez, esos que temíamos encontrar en el armario, bajo la cama, o metiditos dentro de la cama con nosotros. El problema es que si he escrito algo así es porque tengo conocimiento de que es algo que pasa en muchas casas, prácticamente a diario, es más, no me cabe duda de que la realidad es mucho más cruel, inhumana y destructiva que la ficción que a mi me ha inspirado. ¿Qué te despierta lo narrado? No podemos limitarnos a ver noticias sobre mujeres asesinadas en la prensa, noticieros, o cualquier otro medio de comunicación, cagarnos en ese mismo momento en el mal nacido objeto de la noticia y que cuando nos anuncian el titular de la siguiente noticia ya se nos haya olvidado de qué hablaba la anterior.

Para que la sociedad haya podido mantener silenciados los gritos de tantas mujeres maltratadas y atacadas, ha sido necesaria no sólo la colaboración de cada uno de los agresores, también la de cada una de las personas que han callado y consentido.

¿Involucionamos?

Cuando la palabra, como instrumento evolutivo, pierde su valor y pasa a ser reemplazada por el gesto o por el acto inmediato, podemos decir que estamos involucionando, perdiendo nuestra condición de seres humanos.

En los primeros años de vida, el ser humano hace un recorrido por la evolución filogenética, de manera que, alrededor de los dos años de vida es capaz de pensar y actuar de la misma manera que lo hacen los animales superiores, es decir, tiene pensamiento sígnico, enlazado a la acción. Esta forma de pensamiento no se pierde, pero sí evoluciona: La FUNCIÓN SIMBÓLICA, o FUNCIÓN SEMIÓTICA que aparece alrededor de los dos años de vida, se manifiesta, entre otras conductas, en el PENSAMIENTO SIMBÓLICO y LA PALABRA, despegando definitivamente el pensamiento de la acción al adquirir el lenguaje articulado que nos eleva a la condición de seres humanos diferenciándonos, de esta manera, del animal. De ahí en más, el pensamiento humano se irá desarrollando hasta alcanzar, en la adolescencia, la lógica formal. Entonces, se es capaz de hacer deducciones y no es necesario remitirse a la expresión concreta para resolver una cuestión. Es un pensamiento puro porque es independiente de la acción. (Fuente: Maritza Barreto)

Tras esta pequeña introducción, me pregunto hasta qué punto estamos menospreciando el uso del lenguaje. Como bien dice Maritza Barreto, alrededor de los dos años, aparece el pensamiento simbólico y la palabra, desligando el pensamiento de la acción, es entonces cuando nos comunicamos con el entorno a través de un código de signos provistos de significante y significado, ampliando nuestras posibilidades de comunicación, sin quedar limitados a la simple manipulación de objetos ni al lenguaje gestual. Este avance evolutivo nos abre todo un mundo de posibilidades, entre ellas, ser capaces de informar al otro de aquello que nos gusta o disgusta sin tener que romper a reír o a llorar para que se nos entienda. Conforme crecemos vamos adquiriendo práctica en el uso del lenguaje, ampliando nuestro vocabulario y descubriendo las reacciones que nuestras expresiones producen en los demás. Todo esto que resulta tan obvio y certero, acaba siendo cuestionable ante la oleada de violencia que vivimos directa o indirectamente en estos tiempos que corren. Es como un retroceso a la etapa presimbólica de la niñez, una vuelta al pensamiento concreto, desde el afecto a la acción, sin que medie proceso cognoscitivo alguno, en este caso el pensamiento, la reflexión a través de la palabra.

La violencia actualmente es un hecho, y todos la sufrimos. Pero ¿qué es violencia?, es el producto de un afecto negativo que cuando no se canaliza, cuando no se racionaliza, se expresa de forma impulsiva, agresiva, destructiva, irracional. Muchos afectos negativos nos pueden conducir a la violencia, pero hay uno en concreto que, bajo mi punto de vista, se ha convertido en una pandemia, estoy hablando de la frustración. Este sentimiento surge de la imposibilidad de satisfacer una necesidad o un deseo y se acompaña de tristeza, decepción, desilusión, ira, impotencia.

La sociedad alenta un prototipo de individuo al margen de jerarquías y castas sociales, un individuo que no sólo se mueve por necesidades básicas, sino por una serie de posesiones materiales que esa misma sociedad le dice que necesita, derivando al “tanto tienes tanto vales”. Se nos vende la meta de alcanzar la cúspide social, como a un burro cuando se le coloca una zanahoria delante, aunque por más que avance hacia ella no logre alcanzarla. La otra cara de la moneda es que formamos parte de una jerarquía social, y no todos alcanzaremos la cima, por mucho que se nos motive a ello es innegable que la sociedad no abre a todos las mismas puertas.
En muchos casos, el producto del trabajo no es suficiente para alcanzar aquello que se impone en forma de artículos tangibles o intangibles, y cuando se llega a obtener, pronto un nuevo producto deja su adquisición obsoleta. A causa de estas exigencias nos endeudamos. Esta situación es insostenible para muchas personas que acaban frustrándose al comprobar sus límites, y ese estado de angustia les lleva a destruir todo aquello que conforma su realidad, que les recuerda quiénes son y quienes no van ser jamás. Es entonces cuando, en esa debilidad, se vuelca en el consumo de alcohol, drogas y, en algunos casos, violencia. El individuo actual está signado por la inmediatez, de los afectos a la acción.